Mi trabajo nace de una pregunta simple que me acompaña desde hace años: ¿Qué es lo que realmente nos hace estar mal (o bien)... y qué pasa cuando lo vemos con claridad?
A lo largo de mi recorrido fui entendiendo que gran parte de nuestras tensiones —personales, vinculares y profesionales— no nacen tanto de lo que ocurre, sino de la forma en que lo interpretamos, de los patrones que repetimos y de los acuerdos invisibles que sostenemos sin darnos cuenta.
Mi enfoque integra conciencia aplicada a la vida cotidiana.
Trabajo acompañando procesos de observación interna, tanto individuales como organizacionales, donde las personas puedan reconocer sus dinámicas mentales y revisarlas, para luego elegir en conciencia formas más coherentes y livianas de habitar su experiencia.
No ofrezco respuestas cerradas ni fórmulas universales. Ofrezco espacios de conversación, lectura y reflexión donde cada uno pueda verse con mayor honestidad y desde ahí elegir y decidir cómo transitar lo que el camino proponga.
Todo con un mismo eje:
Ayudar a reconocer lo que opera en silencio… para vivir, decidir y vincularnos con mayor conciencia.
Porque cuando algo se ve con claridad, deja de pesarnos de la misma manera.
Trabajemos juntos →Servicios y propuestas diseñados para personas que quieren crecer, transformarse y encontrar claridad en su camino.
Hay momentos en los que algo se desordena.
No siempre sabemos ponerle nombre, pero sentimos que estamos "afuera" de nosotras mismas.
El Kit de Rescate — Volver a Vos es un encuentro diseñado para ayudarte a reconocer cómo funciona tu propio proceso interno y construir una manera personal de regresar al eje cuando lo necesites.
No se trata de aprender teoría, sino de experimentar, observar y descubrir qué te devuelve claridad y estabilidad.
A lo largo de la jornada vas a identificar tus señales, probar prácticas concretas y crear tu propio Rescue Kit: un sistema tangible de anclajes que te recordará cómo volver a vos cuando algo te saque de lugar.
Te vas con herramientas que ya habrás probado, con mayor conciencia de tu funcionamiento interno y con un recurso propio para usar en tu vida real.
Me interesa →
No todo se resuelve solo.
A veces, hablar en un espacio cuidado cambia la perspectiva.
Los Encuentros son espacios grupales de conversación consciente donde trabajamos temas vinculados a procesos personales, relaciones, decisiones, momentos de transición o inquietudes internas que necesitan ser vistas con mayor claridad.
Son contextos sin juicio, donde cada participante puede:
No son clases ni terapia grupal.
Son espacios de reflexión compartida donde lo humano se vuelve visible y lo invisible empieza a ordenarse.
Me interesa →
A veces el proceso necesita un espacio íntimo.
Las sesiones individuales son encuentros uno a uno donde trabajamos sobre aquello que hoy te inquieta, te bloquea o te pesa.
Exploramos:
No busco darte respuestas, sino ayudarte a ver con claridad lo que está operando en tu interior para que puedas elegir con mayor conciencia cómo posicionarte frente a lo que estás viviendo.
Es un espacio profundo, directo y personalizado.
Me interesa →
En toda primera sesión, una de las preguntas que hago es sobre lo que creés. No sobre religión. Sobre de dónde venís cuando la vida sacude. Porque según la respuesta que sostengas, será cómo transitás los momentos difíciles.
Leer más →
Suena incómodo. Y, sin embargo, es probable que sea verdad. Cuando algo duele, lo primero que buscamos es una explicación. Pero la realidad tiene más variables de las que podemos abarcar.
Leer más →
No de lo que te hicieron. No de lo que perdiste. No de lo que cambió sin que lo eligieras. Hacete cargo de cómo te estás parando frente a eso.
Leer más →
Sacar punta al Iceberg es un podcast para quienes no encajamos del todo.
Para quienes nos cuestionamos lo que otros repiten.
Para quienes no buscamos respuestas, sino nuevas preguntas.
Somos Silvia y Valeria, somos tan distintas como complementarias. Nos reímos, dudamos, nos interrumpimos, nos emocionamos y nos contradecimos.
Desde lo íntimo, lo cotidiano o lo universal, cada episodio es una conversación real.
No hay filtros, no hay postureo.
Solo dos voces que se acompañan para intentar comprendernos.
Advertencia: Este espacio no es terapéutico, pero a veces cura.
Juntas abrimos un espacio donde las heridas no se ocultan, se nombran.
Donde la duda es método y el humor, salvavidas.
No es un podcast de autoayuda.
Es un podcast de autotravesía. Bienvenidos a nuestro iceberg.
Vamos a sacarle punta al iceberg!
A veces no sabemos lo que sentimos hasta que lo vemos afuera.
Este espacio semanal propone utilizar el arte como herramienta de observación y transformación personal.
A través del dibujo, la pintura, los recortes, los colores y distintos materiales creativos, damos forma a lo interno para volverlo visible, tangible y abrir la posibilidad de resignificarlo.
No se necesita experiencia artística. No se busca "hacer algo lindo".
Al ponerlo frente a nosotras, deja de ser difuso. Y lo que se ve, puede transformarse.
Es un espacio para ordenarte, comprenderte, proyectarte y reconectar con vos desde el acto creativo.
¿Tenés una propuesta, una pregunta o simplemente querés conectar? Completá el formulario y me pongo en contacto a la brevedad.
Hacete cargo.
No de lo que te hicieron. No de lo que perdiste. No de lo que cambió sin que lo eligieras.
Hacete cargo de cómo te estás parando frente a eso.
Te dijo que no te ama más.
Tenés el corazón roto. No podés dejar de pensar en él. Pasaron meses y sigue ocupando tu cabeza.
No es lo mismo.
"Lo que hizo no tiene perdón."
Quizás no lo tenga. Pero ¿qué te está haciendo a vos sostener esa frase todos los días?
"Siempre me pasa lo mismo."
¿Siempre? ¿O hay algo en tu manera de elegir, esperar o interpretar que todavía no revisaste?
Hacerse cargo no es culparse. No es decir "todo es mi responsabilidad". No es justificar lo que otros hicieron.
No elegiste que te dejen. No elegiste que te mientan. No elegiste que algo termine.
Pero sí estás eligiendo —ahora mismo— cómo te narrás lo que pasó. Qué significado le das. Qué identidad construís a partir de eso.
Mientras el poder esté en lo que ocurrió, vos quedás atrapado.
Cuando el foco vuelve a tu posición, aparece movimiento.
No siempre podés cambiar la circunstancia. Pero siempre podés revisar la forma en que te estás ubicando frente a ella.
Eso es hacerse cargo.
No sé por qué pasó. No sé si había algo que aprender. No sé si era inevitable.
Pero sí sé que podés elegir cómo vivirlo.
Y ese movimiento —aunque sea mínimo— lo cambia todo.
Suena incómodo.
Y, sin embargo, es probable que sea verdad.
Cuando algo duele —en el cuerpo, en los vínculos, en la vida— lo primero que buscamos es una explicación. Queremos saber la causa. Porque si entendemos el por qué, creemos que podremos resolverlo.
Durante años estudié modelos que ofrecían respuestas claras. Algunos me resultaron coherentes. Los aprendí, los enseñé, los utilicé como marco para comprender lo que les ocurría a otros y a mí.
Con el tiempo entendí algo más simple y más honesto:
La realidad está compuesta por una cantidad de variables que no podemos abarcar en su totalidad. Percibimos una parte, interpretamos otra y el resto simplemente no lo vemos.
Eso no invalida las teorías. Pero sí nos obliga a reconocer sus límites.
Hoy, cuando alguien me pregunta por qué está como está, puedo ofrecer lecturas posibles. Puedo decir: "Todo indica que…" Puedo compartir modelos que estudié y que a mí me resultaron lógicos.
Pero no puedo afirmar con certeza absoluta que esa sea la verdad definitiva.
Trabajamos con hipótesis, no con dogmas.
Exploramos perspectivas.
Observamos qué resuena.
Probamos prácticas.
Vemos qué cambia.
Porque más allá de la causa última —si es que existe— lo que sí podemos transformar es la manera en que nos relacionamos con lo que está ocurriendo.
En ese proceso puedo acompañarte.
Escuchar sin juzgar. Iluminar ideas no cuestionadas. Abrir espacio para nuevas preguntas. Señalar patrones. Proponer herramientas. Facilitar otros abordajes.
Y, sobre todo, investigar con vos.
Porque quizás el verdadero punto de partida no sea saber… sino animarnos a mirar sin necesidad de cerrar la explicación.
En toda primera sesión, una de las preguntas que hago es: ¿cuál es tu creencia acerca de que exista algo superior, creador de todo lo que existe más allá de esta realidad?
Las respuestas varían entre: Dios, universo, energía, o "algo". Muchos entienden que la pregunta es de índole religiosa pero no, no me refiero a la religión que profesan. Pregunto sobre qué o quién creen que decide todo lo que pasa.
Y el "no entiendo qué me estás preguntando" aparece muchas veces, así que reformulo con un ejemplo:
Hay personas que creen que todo es castigo.
Otras que todo es azar.
Otras que todo depende exclusivamente de ellas.
Cada una sufre de una manera distinta.
Silencio. A veces un poco de desorientación. Nadie imagina que a los pocos minutos de comenzar nuestra sesión iríamos a semejante profundidad.
¿Por qué querría yo saber esto? Porque es fundamental. Fundamental saber de dónde creés que vienen las cosas, qué provoca lo que sucede. Porque según cuál sea la respuesta que sostengas —y cuán puesta en la piel la tengas— será cómo transitás los momentos difíciles. Esos en los que la incertidumbre, el miedo y el dolor te atraviesan o te sacan de juego de una piña.
En esos momentos buscamos de dónde agarrarnos —sí, agarrar de garra—: en el cielo, en otros, en cosas o hacia adentro.
No hay una forma correcta. Pero sí hay una diferencia enorme entre buscar desde el piloto automático o desde una elección consciente.
Si nunca te hiciste estas preguntas, hacelas hoy. No para responder rápido. Sino para descubrir desde dónde estás viviendo.
Porque hay implicancias. Me refiero a la forma en que experimentás tu vida, que sucede una vez, que no tiene vuelta atrás y que es ahora.
Te parás sobre lo que creés. Eso marca tu norte, tus elecciones y condiciona la forma en que encarás cada momento, especialmente los difíciles.
Y no se trata de tener las respuestas correctas. Solo de elegirlas con honestidad.